¿Qué significa cuando una marca o casa de modas se declara en bancarrota? ¿Es su fin o sólo es una manera de reagruparse y juntar fuerzas?

Por Esteban G Villanueva.
@estebangvillanueva

Recientemente la multinacional Forever 21 se declaró en bancarrota, pero, ¿qué significa esto realmente? No es tan sencillo como suena y algunas veces declararse en este estado funciona más como una estrategia de negocio para que una empresa pueda ponerse de nuevo sobre sus pies. Sin embargo, ahondemos un poco más en lo que conlleva acogerse a este estatuto legal para las marcas.

Según la ley americana, existen distintos capítulos de la misma que hacen referencia a varias formas de bancarrota, cada una con sus especificaciones. La más común para las marcas y empresas es la del Capítulo 11, la cual permite a la organización mantenerse funcionando (generando ingresos), mientras realiza ajustes a su modelo de negocios para volver a tener ganancias terminado el cierre fiscal.

Esta fue la modalidad por la cual Forever 21 optó. La segunda más frecuente es la del Capítulo 7, no obstante, esto implicaría que toda operación debería pararse inmediatamente y los bienes de la empresa ser liquidados para cubrir las deudas existentes; definitivamente algo que F21 no está listo para hacer aún.

Ahora, ¿qué se espera de una marca en bancarrota? Específicamente, ¿qué podemos esperar de Forever ahora que ya dio el paso y se declaró oficialmente en este estado? En el caso de la multinacional de fast fashion, bajo el modelo del Capítulo 11, se les presenta la oportunidad de reorganizar su modelo de negocio y ventas.

En el caso de Forever, comenzó por cerrar una serie de tiendas a nivel global que no le dejaban ganancias, así como otras reestructuraciones internas. No siempre es negativo cuando una marca entra en bancarrota, muchas de las más grandes en el mundo lo han hecho, algunos ejemplos de compañías que han pasado por este proceso son American Airlines, Macy´s y la famosa tienda departamental Bloomingdale´s.

Este les da un espacio de respirar y reorganizarse a nivel administrativo, ahora queda en manos de las cabezas de Forever 21 el adaptarse a las nuevas exigencias del mercado.