Por cuatro días nos escapamos al Westin Golf Resort and Spa con seis de nuestras mejores chicas para disfrutar de un fin de semana lleno de relajación, conexión con la naturaleza y experiencias de recarga. Hoy les contamos con detalle cómo fue pasar un tiempo en el oasis.

Por Esteban G Villanueva
@estebangvillanueva

El diccionario de la Real Academia Española define un oasis como un sitio de refugio, descanso o tregua en las penalidades y circunstancias de la vida. La realidad es que un oasis puede tomar muchas formas, pero, entre el ajetreo diario y la intensidad de la ciudad decidimos que necesitábamos de un descanso de la carrera, por lo que de la mano de Mastercard seteamos el rumbo a Playa Conchal para recargar baterías y disfrutar de momentos inolvidables fuera del área metropolitana.

Sin embargo, sabemos que los mejores momentos se disfrutan con amigos teníamos claro a quienes llamar para hacer de este escape aún mejor. Con Mari Om, triatlonista e instructora de yoga; Jale Berahimi, modelo y emprendedora nacional; Nany Sevilla, health coach y presentadora de radio; Andrea Belén, diseñadora y emprendedora nacional; Lily Cabezas, activista por el medio ambiente y Natalia Carvajal, modelo y presentadora de televisión nos embarcamos camino a Guanacaste para comenzar uno de los mejores fines de semana que hemos vivido.

Ahora, no se puede hacer tal viaje sin parar para recargar las fuerzas y uno de nuestros spots favoritos estaba de aniversario, por lo que paramos a celebrar con ellos. El Caballo Blanco ha sido el lugar para disfrutar de la mejor cocina nacional y por 21 años ha encantado a todo quien le visite. ¡Un brindis por 21 años más!

Continuando en carretera por fin llegamos al esperado destino. El Westin Golf Resort and Spa nos esperaba tal cual las puertas del cielo listo para consentirnos por los siguientes días.

Para celebrar nuestra llegada tuvimos un girls night out en el restaurante Manglar, donde el chef nos presentó el nuevo menú con una especialización en mariscos. ¡Delicioso! Por supuesto, también tuvimos al acompañante ideal, Veuve Clicquot, quien para nosotros es el espumante perfecto para toda celebración.

Ya al día siguiente comenzamos a explorar las premisas del lugar y para hacer el mejor uso de los recursos mientras lo hacíamos las chicas recibieron un kit de Baula donde había todo lo necesario para disfrutar mientras se cuidaba al ambiente. ¡Desde cepillos de bambú a pajillas reutilizables lo tenía todo para no necesitar nada más!

Un oasis también implica relajación y fue ahí donde nos apoyamos de las habilidades y conocimientos de Mari para recibir una clase de yoga para comenzar bien el día. Hawaianas nos obsequió a todos un yoga mat para la clase y fue lo que completó tan perfecto momento. Nos fue mejor de lo que pensábamos, claro que las chicas nos ganaron, pero lo importante fue el despejar la mente y poder conectar con nosotros mismos en el proceso. También hicimos apoyo en las nuevas toallitas faciales de Kleenex para mantenernos frescos y con el rostro limpio en todo momento. Honestamente fueron un lifesaver durante toda la experiencia.

De ahí fue cuando nos fuimos a visitar una de las iniciativas sostenibles que tiene el hotel como parte de sus programas ambientales. Primero pudimos sembrar semillas de árboles de la zona con el fin de reforestar el área y recuperar las zonas que han sido taladas. Después pasamos unos de los mejores momentos con las chicas del CEPIA, que es un programa que trabaja con niñas de las localidades aledañas para ayudarles a terminar los procesos educativos y mejorar sus condiciones de vida. Fue realmente inspirador y emotivo ver como cada una de nuestras invitadas compartía con las niñas y les daba consejos, cada quien a su manera, de cómo surgir en la vida y convertirse en increíbles mujeres para el mañana.

Ya para descansar pudimos volver al hotel donde, por supuesto, teníamos más sorpresas para nuestras chicas. Women´s Secret las sorprendió con su colección de swimwear (apenas para disfrutar de la piscina) y una vez más la cocina del Westin nos tenía la más deliciosa cena preparada. Esta vez, maridada por vinos La Crema, que se producen en la costa californiana, lo que les da un sabor único y especial. ¡Una velada priceless!

Por supuesto que no podemos dejar de contarles como antes de dormir tuvimos un pampering session con los productos de cuidado personal natural de True Basics. Naturales y divinos para el cuerpo. Los amamos.

Para el día siguiente pudimos relajarnos entre la piscina y el spa del complejo. Tenemos que confesar, son un must! No se puede ir al Westin sin disfrutar del spa, definitivamente una de las mejores experiencias y la piscina no se le queda atrás. Con nuestros basics como las sandalias de Havaianas, la protección solar de Hawaiian Tropic y el swimwear de Women´s Secret todo en nuestro bolso de Bendita Vida estábamos listos en cualquier momento.

Para nosotros salir a la playa, la piscina o disfrutar de las amenidades del hotel siempre es una de las actividades que más nos gustan; sin embargo, pueden ser sumamente peligrosas si no se toman las precauciones necesarias contra los rayos solares y sus consecuencias. Es por eso que Hawaiian Tropic siempre está cerca y nos apoyamos en él para todo lo relacionado con nuestra protección, bronceado y disfrute. De igual forma, siempre queremos vernos lo mejor posible y por ello buscamos las mejores opciones de vestidos de baño y ropa para la ocasión. Women´s Secret, si bien es conocida por su increíble lencería y prendas de lounge, tiene una de nuestras líneas de ropa de baño favoritas. La combinación de texturas, diseños, colores y estilos la hacen perfecta para cada persona y para nosotros es un must cada vez que vamos al agua.

El tiempo se acababa y nuestro getaway llegaba a su fin, pero todavía nos quedaban algunos consentimientos para nuestras invitadas. Previa nuestra salida, Castell y Etérea se encargaron de vestirnos en el mejor look con alpargatas perfectas para el clima y prendas de diseño sostenible, tal cual para todo lo que habíamos aprendido
Ya el último día nos despedimos del espacio que había sido nuestro hogar por los últimos días y agradecimos los increíbles momentos de autoconocimiento, cuido del ambiente y relajación que habíamos podido disfrutar. Nos esperaba el camino de vuelta a San José y Jinca se encargó de proveernos los mejores snacks para un viaje ameno y tranquilo.

¡Muchas gracias a todas las personas y marcas que hicieron de esta experiencia priceless! A nuestras chicas por acompañarnos, el Westin y su staff por atendernos de la mejor manera y a ustedes por seguir de cerca cada uno de nuestros pasos. ¡Nos vemos en nuestro siguiente oasis!