No tenemos que ser expertos en el término ideal de cada corte de carne, pero es importante saber que hay ciertas temperaturas que favorecen más su sabor y resaltan sus características. La carne pierde jugosidad y propiedades mientras más cocida está. Hay una gran diferencia entre las texturas, colores y sabores de un corte con cocción media y uno bien cocido. Aquí les dejamos una pequeña guía para que dominen el juego del término de su carne.

Rojo
Significa que está sellado por ambos lados a fuego alto. La parte exterior está bien cocida y la interior está cruda (color rojo). Este tipo de término está cocido a 30°C o 40 °C.

Medio
Este es probablemente el término más común y solicitado. Se refiere a que la carne esta completamente sellada por fuera y por dentro está más cocida (pero no al cien por ciento), el color del centro debe ser rosado. Su punto máximo de cocción es de 50 °C. Gracias al sellado no pierde la jugosidad y lo convierte en el término ideal al pedir carne.

Tres Cuartos
Está mucho más cocida que un rango medio (60°C), esto hace que se pierdan más jugos y un poco de sabor. Sin embargo, aún se pueden ver algunos tonos rosados.

Bien cocido
Muchos chefs opinan que es casi un delito pedir carne bien cocida, esto se debe a que la temperatura de cocción es de 75 °C o más. Esto provoca que pierda la mayor parte de sus jugos, sabor y color (se vuelve de un tono gris). Sin embargo, es cuestión de gustos y no todos pueden comer la carne tan roja.

¿Cuántas veces se le ha complicado asar carne? Suena sencillo, pero cocinarla no es tan fácil como parece, si la temperatura no es correcta se puede pegar al sartén y romperse.

Muchos creen que para cocinar cualquier tipo de carne es necesario voltearla muchas veces o dejarla en el sartén por demasiado tiempo. La realidad es que no hay que manipular el producto demasiado y hay tomar en cuenta que al cocinar es bueno que respetemos lo que vamos a comer.

Aquí les damos algunos tips para que no sufran cuando preparen carne.

Los errores más comunes son:

No sazonarla
Muchas veces se nos olvida y sazonamos la carne al final de la cocción. La realidad es que hay que sazonarla de forma pareja antes de ponerla al sartén, de esta manera los jugos absorben la sal y cada porción tiene sabor.

No dejar que el sartén esté bien caliente
Al no dejar que el sartén esté lo suficientemente caliente, puede que el producto no se cocine correctamente y termines con un con un pedazo de carne seco. Siempre verifica que tu sartén esté a una temperatura alta, puede arrojar unas gotitas de agua y observar si se evaporan rápido.

Darle muchas vueltas
Lo ideal es darle una vuelta por lado y dejarla de cada lado de 3 a 4 minutos. Espere a que ya no se pegue al sartén y posteriormente dele la vuelta.

Presionarla mucho
Al presionarla con una espátula pierde muchos de los jugos y se reseca más rápido. Puede verificar la cocción poco a poco sin manipularla demasiado.

Poner la carne fría en el sartén
Es importante que después de sacar la carne del refrigerador repose un tiempo antes de pasar al sartén, de otra manera no se cocerá de forma pareja.

¡Ya tienen todos los tips para disfrutar al máximo de su carne este fin de semana!

Forbes.com