La famosa caricatura, Los Supersónicos estrenada en 1962, y el primer programa a color de la cadena ABC, cautivó a la audiencia por su trama futurista, lo que nadie imaginaba era que una fábula de hace más de 50 años iba a predecir algunas de las tecnologías que los expertos están desarrollando en la actualidad.

Por Quisi Aguilar.

El hogar donde vivía esta familia del futuro era, sin duda, una casa inteligente: con pantallas planas, despertadores con comandos de voz, video llamadas digitales, relojes inteligentes, cocinas programables, luces automatizadas y hasta robots.

Todos estos elementos existen en la actualidad y ya podemos controlar nuestra vivienda con un solo clic. Según el informe de Strategy Analytics, habrá más de veinte mil millones de objetos conectados a el Internet para el año 2020, y el impulso fundamental para que el mundo conectado crezca será su penetración en los hogares.

Imagine que tiene pensado invitar a sus amigos a una sesión de cine y palomitas en casa, solo debe relajarse en el sofá y desde ahí podrá controlarlo todo. Para graduar las luces puede hacerlo con su smartphone con el sistema de iluminación inteligente (smart lighting), podrá graduar la luz del salón hasta ponerla al 20 %, consiguiendo una atmósfera de cine en el hogar, de igual se puede gestionar el sistema de sonido.

Teniendo esto en cuenta, estos son algunos consejos para tener un hogar 2.0:

Banda ancha y conexión wi-fi potente

El primer paso, incluso antes de comprar los componentes o electrodomésticos inteligentes, es contar con una conexión óptima de banda ancha que le brinde a la vivienda un enlace de Internet capaz de asumir todos los gadgets y dispositivos digitales conectados a la red.

Seguidamente, se debe establecer un sistema inalámbrico de wi-fi que permita la conexión fluida con estos dispositivos, actualmente el mercado ofrece conexiones de 50, 100 y 200 megabytes de banda ancha fija.

“Se debe contar con una conexión a Internet robusta que brinde rapidez, continuidad y confiabilidad al momento de controlar o monitorear su sistema inteligente”, comenta Álvaro Riveros, Asesor Técnico de Proyectos de Bticino.

Otras opciones que prometen mayor velocidad son la fibra óptica y la telefonía móvil 5G, o sistemas como el li-fi (un wi-fi basado en las emisiones de luz que no molestan al ojo humano.)

Definir el nivel de automatización

Actualmente en un hogar inteligente la automatización más básica podría ser controlar una lámpara con un control remoto desde el Smartphone, o hasta algo más complejo como tener su hogar conectado a un controlador central o “cerebro” que se encargue de gestionar diferentes sistemas según condiciones pre establecidas.

Por ejemplo, el encendido de las luces al detectar movimiento en una habitación, la activación del aire acondicionado cuando la temperatura ambiente sobrepasa un nivel específico, notificaciones al correo electrónico si alguien ingresa al hogar, sistema de vigilancia con sensores de movimiento, mediciones del consumo de energía, todo esto controlado o monitoreado desde un dispositivo inteligente.

La integración de estos dispositivos a un sistema inteligente se hace por medio de IP, esto quiere decir que se agregan a la red local de la casa, ya sea por medios Ethernet o wi-fi.

“Se estima que un 67% de los dispositivos conectados existentes en 2020 serán en el ámbito doméstico, como las Smart TV o los electrodomésticos conectados”, explica Mauricio Quesada, Gerente de Mobile de Samsung.

Es por ello que se cree que los hogares inteligentes serán los que articularán el crecimiento del Internet de las Cosas y se convertirán en el sector más importante en esta tecnología.

Domótica es la clave

Cuando en la casa 2.0 ya se han instalado los sistemas electrónicos, sensores y dispositivos, el siguiente paso es la domótica, la automatización y control aplicado a un entorno como lo son las viviendas y oficinas inteligentes.

“La domótica brinda principalmente confort, seguridad, ahorro y control total del hogar. Se puede implementar con varios dispositivos alrededor del hogar que cumplan con una tarea específica (por ejemplo, control de una lámpara desde el smartphone) y sistemas centralizados más complejos que realicen muchas tareas simultáneamente con solo presionar un botón como lo es la regulación de luz principal, la activación del sistema de audio en la lista de reproducción favorita, cierre de persianas eléctricas y activación del aire acondicionado”, explica Álvaro Riveros.

Control a un clic de distancia
Una de las características más atractivas de una casa inteligente es que se puede gestionar todo desde un solo dispositivo y para ello existen diversos métodos: control punto a punto, presionando directamente el botón que realiza una función o tarea específica. Smart devices, desde una computadora, tableta o teléfono inteligente y Voice control, por medio de comandos de voz a través de interfaces cada vez más populares bajo plataforma Google Assistant o Amazon Alexa.

Es importante reiterar que para incorporar completamente todos los componentes y contar con una casa inteligente, los dispositivos necesitan un sensor para detectar y registrar información, un procesador para gestionarla y conectividad para compartirla.

Es por ello que puede decir que una casa inteligente es la fusión de interiorismo y tecnología, avanzada que permite automatizar tareas del hogar, ahorrándonos tiempo, costos a corto y largo plazo, seguridad y entretenimiento.