El coco (Coconut nucifera) es una fruta tropical deliciosa de la cual se aprovecha prácticamente todo. Debido a sus numerosas propiedades terapéuticas y beneficiosas para la salud, está considerado como un superalimento y está cobrando cada vez más importancia en el mundo occidental.

Sin embargo, en otras zonas esta fruta ha formado parte de la alimentación básica durante cientos de años y, de hecho, estos lugares presumen de estar entre los más saludables de la tierra gracias al consumo de coco.

Y es que este aceite vegetal tiene gran variedad de aplicaciones, tanto dentro del mundo de la cosmética (bases de maquillaje, mascarillas naturales para el pelo o tratamientos para la piel), la gastronomía (elaboración de cócteles o repostería) como en usos medicinales y para tratamientos terapéuticos.

Los beneficios del aceite de coco
El aceite de coco debería ser un producto bien conocido, pero no lo es. Es por eso que hemos elaborado una “enorme” lista de beneficios que puede obtener del uso del aceite de coco, desde la cocina hasta la higiene. Desde el cuidado dermatológico hasta la salud, el aceite de coco es bueno

Sus aplicaciones y usos pueden ser tan diversos que es difícil listar y enumerar todos en un solo artículo sin que su extensión sobrepase lo humanamente legible. Pero lo hemos hecho. Lo siguiente es el fruto de una exhaustiva búsqueda, recopilando toda esa información y concentrándola aquí para poder ofrecerte los factores más relevantes del aceite de coco.

Los diferentes tipos de aceite de coco que podemos encontrar

Para empezar, es necesario saber qué tipos de aceite de coco tenemos a nuestra disposición. A la hora de hablar del mismo, es recomendable tener en cuenta esta consideración, y es que según su utilidad o aplicación, debemos pensar en cuál nos conviene más.

Aceite de coco virgen extra, multitud de beneficios
Por un lado está el aceite puro, sin tratamientos ni procesos de ningún tipo. El aceite de coco vírgen extra es perfecto para utilizar como producto alimenticio, ya que conserva todos los atributos de esta fruta tropical, como son el hierro, el potasio, la vitamina C, o el de sobra conocido ácido fólico (muy bueno para la sangre o durante el embarazo.

El mejor aceite de coco es el puro, sin refinar, extraído de cocos de producción orgánica para evitar cualquier tipo de contaminación (bueno, casi cualquier tipo porque si el aire transporta contaminantes, y los vientos vienen de la ciudad al campo, incluso un cultivo agrícola puede estar contaminado, en alguna proporción).

El puro, aceite de coco virgen extra y sin refinar, es ideal para todos los usos, incluyendo el alimentario. Sin embargo, para la piel y el cabello se puede utilizar el refinado, con un buenos resultados y ahorrando algo de dinero, ya que es algo más barato.

Aceite de coco refinado, más aplicaciones pero menos propiedades
Al procesar industrialmente el producto, le quitan el sabor y el olor natural a coco. En este caso se aprovechan otras propiedades como puede ser, en el campo de la cosmética, el aportar suavidad y textura agradable a las cremas.

Debido a su viscosidad, podemos encontrarlo refinado y convertido en mantequilla, como base para las barras reconstituyentes para labios o algunas cremas tapa poros.

Sus propiedades sorprendentes
El aceite de coco para adelgazar: ayuda a perder peso y quemar grasas. Un 90 % de las grasas que contiene el aceite de coco son grasas saturadas, en concreto, triglicéridos de cadena media.

De acuerdo con un estudio, los triglicéridos de cadena media pueden aumentar el consumo energético diario hasta un 5 % (120 calorías), lo que a largo plazo puede provocar una pérdida de peso considerable.

Asimismo, la metabolización de estos ácidos grasos produce unos compuestos químicos, llamados cuerpos cetónicos, los cuales tienen un efecto reductor del apetito que también puede resultar en una disminución de peso a largo plazo.

Por otro lado, el aceite de coco también parece ser muy eficaz a la hora de reducir la grasa que se acumula en el abdomen y alrededor de los órganos.

Según diversos estudios, las propiedades del aceite de coco ayudan a reducir los triglicéridos, el colesterol total y el colesterol LDL (malo) y eleva los niveles de colesterol HDL (bueno).

Además, también provoca una mejora en los factores de coagulación sanguínea y los antioxidantes. Todo esto se resume en una diminución de los factores de riesgo de enfermedades cardíacas

Algunos estudios han demostrado que el aceite de coco puede mejorar la hidratación de la piel y aumentar el contenido de lípidos de esta. Además, de acuerdo con otros estudios, el aceite de coco puede servir como protector solar y capilar.

¿Existe otra fruta que tenga tantísimos usos como el coco? No hay excusa para mantenerla apartada de nuestra alimentación.

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