Trabajar toma un gran porcentaje del tiempo de nuestra vida, ¿por qué no hacerlo en lo que siempre hemos soñado? Así podemos conseguirlo.

Forbes

El trabajo, al fin y al cabo, sirve para cubrir nuestras necesidades básicas, nos da seguridad, reconocimiento y de auto realización. Si bien es cierto, estas necesidades las podemos solventar con un empleo que nos permita llegar a fin de mes, pero las dos últimas se pueden alcanzar mas fácilmente si nos dedicamos a lo que nos gusta. En los últimos años, las personas han comenzado a tener conciencia de que merecen un trabajo que, además de permitirles afrontar los gastos del día a día, sea un empleo en el que se sientan cómodas. En esto las nuevas generaciones llevan delantera, pues eran antes las empresas quienes elegían a sus trabajadores y, hoy en día, la elección es mutua.

Para poder conseguir el trabajo que uno realmente desea es importante la auto reflexión, teniendo en cuenta que el trabajo que deseamos no siempre está relacionado con el trabajo para el cual se tienen habilidades reales. El tema vocacional incluye ambas cosas, tanto que sea un trabajo que agrade y motive, como que sea un trabajo que permita identificar nuestras principales fortalezas, desarrollarlas y, desde ese oficio, hacer un aporte a la sociedad. El siguiente paso ya no depende 100% de nosotros porque debe probarse “en la calle”; encontrando aquellas empresas que correspondan a nuestras aspiraciones y necesidades.

Y en caso de que el mercado esté saturado o el puesto que idealizábamos al final no corresponde a la realidad, siempre se puede empezar de nuevo con una especialización en la carrera o bien, una segunda formación profesional que nos abra las puertas a nuevos mercados. Lo importante es tomar decisiones de vida según nuestras prioridades.