Para Sergio Leiva y Roig Brenes no existe circunstancia capaz de distanciarlos, ni tampoco una sociedad tan estructurada que quiebre sus paradigmas sobre lo que el amor significa. La esencia que ellos le otorgan a su relación la priorizan y la defienden, y a través de esta forma de ver la vida han llegado muy lejos tanto a nivel personal como profesional generando proyectos tan interesantes Good Food y Casa Rara, una iniciativa de apoyo a la comunidad LGTIQ+.

Por Tamara Peterburg. Fotos: Juan Caliva.

”Estar en el mismo barco, teniendo claro que hay varios puertos y que la clave está en querer volver a subirse juntos para seguir navegando”, comparte Sergio, fundador de Good Food, y la frase resume un pilar que ha adoptado para llevar su vida en pareja con Roig, estableciendo un equipo sólido.

¿Cómo fue para ambos el proceso de la creación de Good Food, imaginaron que una idea iba a crecer de esta manera?

S: Definitivamente es un proyecto que existe porque estamos juntos. Eso lo tengo clarísimo. Aunque todo nació de un proceso muy personal, Roig es parte de mi proceso y eso es una de las cosas que he aprendido a su lado. Vamos caminando y avanzando juntos y eso nos gusta, de eso se trata. Cuando empecé Good Food él fue el que me dijo: “mándese”. Sin ese empujoncito probablemente no lo hubiera hecho.

El nacimiento de Good Food fue un proceso muy bonito para ambos. La sala parecía una sucursal de la feria del agricultor. Los domingos sonaban ollas y licuadoras a las 6 de la mañana. Ambos recordamos esos primeros años con mucho cariño (pero definitivamente la etapa de licuadoras a las 6 am quedó atrás).

Desde el inicio sabíamos que sería algo importante para cualquier persona que lo experimentara, pero definitivamente no dimensionamos el nivel al que podría llegar a impactar. Saber que sos parte de un proyecto que le ayuda a las personas a reconectar con ellos mismos, es de los trabajos más gratificantes que hay y tengo el placer de decir que eso es lo que hago todos los días.

¿Qué tipo de obstáculos enfrentaron al inicio del emprendimiento y cómo se apoyaron entre ustedes?

S:Emprender es 24/7 y al final eso te quita tiempo de cualquier otra cosa que quieras hacer, incluida tu pareja. La falta de tiempo es quizás el obstáculo más fuerte para mi. Por mi pasaría acurrucado con él todo el día pero así no es la cosa cuando uno tiene su empresa.

Los obstáculos han sido de todo tipo: fatiga, falta de tiempo en pareja, tratar de no hablar mucho de trabajo, crisis financieras, breakdowns emocionales, todo lo que cualquier persona que emprende sabe que pasa, sin embargo el apoyo siempre ha estado y se siente en cada cosa que nos decimos. Hasta cuando tenemos que criticar el trabajo del otro. Uno se apoya simplemente estando ahí. No se necesita mucho. Simplemente estar ahí, amando.

Por otro lado, Roig Brenes se dedica a dirigir su agencia de viajes y a impulsar Casa Rara, un proyecto que apareció para cambiar la perspectiva de vida de ambos.

R: Es muy fácil perder la perspectiva desde una vida privilegiada como la de Sergio y la mía. Sería muy fácil cerrar los ojos y creer que la burbuja de seguridad en la que vivimos es la norma para todas las personas.

Casa Rara me mantiene con un cable a tierra, me recuerda que la ignorancia y el fundamentalismo político y religioso son caldo de cultivo para la discriminación, que esta cobra víctimas reales, que estxs jóvenes son el eslabón más débil de nuestra comunidad, que sufren en carne propia, y que están muy cerquita de nosotrxs.

También me recuerda que alrededor nuestro hay personas que desinteresadamente nos ayudan, que no es cierto que impera el egoísmo, me demuestra que la mayoría de las personas son buenas. Es fácil, viendo las noticias, perder la fe en la humanidad, y estar en Casa Rara es un antídoto contra esto.

Ver a estxs chicxs luchando, valientes, por construirse un futuro y cumplir sus sueños es maravilloso, Casa Rara me da un sentido especial y un lugar en el mundo.

La iniciativa Casa Rara lucha por recuperar la familia, basándose en un concepto amplio de lo que verdaderamente significa familia: un núcleo en el cual sus miembrxs pueden sentirse segurxs, pueden desarrollarse, recibir cariño y apoyo para cumplir sus sueños.

Es un espacio seguro, que consiste en una reunión quincenal donde personas LGBTIQ+ entre 15 y 25 años pueden llegar para ser y expresarse sin temor a ser juzgadas. Casa rara también ofrece un programa de acompañamiento individual a jóvenes que lo requieren porque han sido expulsadxs de sus casas, han sido violentadxs o no tienen medios para salir adelante. Se brinda apoyo económico, casa, terapia, y apoyo en sus estudios.

Pueden seguir el proyecto en Facebook.com/CasaRaraCR