La pareja de propietarios de RAW Outdoor Fitness, José Esquivel y Jennifer Saborío, han sabido potenciar el ejercicio, una pasión compartida por ambos, para convertirlo en un emprendimiento novedoso. Su idea inició como una forma diferente de ejercitarse, donde el aire fresco y la naturaleza predominaran durante la actividad física.

Por Tamara Peterburg. Fotos: Juan Caliva.

Materializar ese concepto se convirtió en una de las grandes motivaciones de la vida de ambos. La fusión entre la entrega y el esfuerzo de la pareja, conllevó a generar un emprendimiento que ha cambiado de manera positiva, tanto la vida de ellos, como la de quienes reciben sus servicios.

Conversamos con José y Jennifer sobre su lección de perseverancia, al creer en su idea y transformar las deficiencias iniciales del negocio en éxitos.

¿Cómo surgió la idea de emprender juntos?

Realmente no fue algo 100% planeado. Nosotros entrenábamos juntos en el área verde del condominio donde vivíamos y un día invitamos a unos amigos a entrenar, tomamos unas fotos del entrenamiento y lo subimos en nuestras redes sociales. Ese día varias personas nos preguntaron cómo se podían inscribir y el precio, de ahí nació la idea de arrancar un proyecto de algo que realmente era una pasión.

¿Qué tipo de obstáculos enfrentaron al inicio de Raw Outdoor Fitness y cómo se apoyaron entre ustedes?

Inicialmente los mayores obstáculos fueron dos, el primero fue construir marca con un proyecto que en ese momento era muy pequeño y sin ningún capital de inversión (andábamos dando las clases de parque en parque), y el segundo era el recurso humano, ya que cuando iniciamos los únicos entrenadores éramos nosotros, y teníamos que balancear la vida corporativa que teníamos con nuestro emprendimiento.

El apoyo siempre fue clave, ya que inicialmente la mayoría de las clases las daba Papeco (José) por la flexibilidad de horario en el trabajo, pero le tocaba viajar mucho, por lo que Jennifer tenía que hacer lo que fuera para que ninguna clase se cancelara.

¿Cuáles retos deben enfrentar al trabajar juntos diariamente, y cómo crean un balance entre lo laboral y lo personal?

El mayor reto que tenemos es tratar de desconectarnos a veces del proyecto, aunque sea por unas horas, al ser propio y una gran pasión, es algo que tenemos 24/7 en la cabeza.

¿De qué manera se fortalece una relación de pareja al dirigir un negocio propio?

La comunicación se vuelve clave y se logra mucha union porque se saben cuáles son las fortalezas y debilidades de cada uno, por lo que tratamos de hacer el mejor trabajo en equipo.

¿Cuál ha sido la mayor satisfacción que ha tenido cada uno a nivel profesional, y de cuál error han podido aprender más?

RAW es un proyecto que no sólo cambió nuestras vidas, sino que ha tocado muchos corazones y cambiado muchas vidas en forma positiva, y esto es lo más gratificante de todo. Hemos tenido muchos aprendizajes, pero el mayor ha sido que la clave de un emprendimiento está en la pasión.