Todos sabemos que comer alimentos nutritivos ayuda a mejorar nuestra salud y productividad. Pero resulta que el cómo, el dónde y con quién comamos a medio día es igual de importante que los alimentos que consumimos. Aunque piense que está siendo más productivo comiendo en su escritorio, la realidad es que hacerlo en cualquier otro lugar puede ser lo mejor que haga por su salud y por la de su negocio.

John Trougakos, profesor asociado de Organizational Behavior & HR Management de la Universidad de Toronto, recientemente publicó un estudio sobre patrones de alimentación en oficinistas, y afirma que la ausencia de un descanso propio para consumir alimentos puede provocar fatiga y un decremento de productividad.

Compartimos las razones por las que no debemos comer en el escritorio, así como tips para adoptar una cultura empresarial que apoye la toma de descansos:

1. Debe darle un descanso a su cerebro
“Sólo tenemos una cierta cantidad de energía psicológica que podemos usar a lo largo del día. Todos nuestros esfuerzos por controlar el comportamiento, actuar y enfocarnos llegan a ese espacio de energía psicológica. Una vez que se agota la energía, nos hacemos menos efectivos en todo lo que hacemos”, dice Trougakos. La comida de medio día provee una oportunidad perfecta para recargar nuestros recursos y refrescar la mente.

2. Potencie las habilidades cognitivas comiendo en el parque
Aunque el simple hecho de cambiar el ambiente puede ayudar a estimular nuevas ideas, un estudio del año 2013 conducido en la Universidad Heriot-Watt y en la Universidad de Edimburgo, demuestra que sentarse en espacios verdes, o incluso estar sentado en una oficina con vista a un parque o jardín tiene efectos restaurativos, ayudando a mejorar la atención y acelerar la recuperación del estrés.

3. Cree una cultura de ‘descansos’
Trougakos dice que muchos empleados se sienten presionados a comer en su escritorio porque temen parecer flojos por tomarse un descanso apropiado para comer. Cuando Trougakos estudió los patrones de alimentación en las oficinas, encontró que los empleados que sentían presión por trabajar mientras comían experimentaban mayor fatiga. “La fatiga está relacionada con la disminución de eficiencia, productividad y buen desempeño”, dice.

Establecer una habitación dedicada sólo a la comida les señala a los empleados que la cultura empresarial valora el tomar descansos, lo que resultará en menor fatiga y en una fuerza laboral más productiva.

4. Evite el exceso de comidas de negocios
Si bien son una excelente herramienta de networking, las comidas de negocios pueden tener los mismos efectos fatigantes de comer en el escritorio. “No proveen una oportunidad para recuperarse”, dice Trougakos. Aunque asumamos que usar el tiempo de comida para socializar puede ser relajante, muchas veces puede producir estrés si las conversaciones giran en torno al trabajo. “Podría ser que se reuniera con personas con las que no se sienta confiado para actuar auténticamente”, afirma el experto.

En el estudio, aunque socializar con colegas o personas de trabajo generó mayores niveles de fatiga, hablar por teléfono con un amigo o pareja ayudó a disminuirla. Así que si agenda una comida de negocios, tómese un descanso antes de regresar a la oficina, de un paseo o realiza una actividad que encuentre disfrutable como escuchar música.