Conversamos con Andrea Belén, diseñadora y fundadora de Espacio, etérea y la fundación Dress your Rights, para conocer su labor en el posicionamiento del consumo consciente de la moda en Costa Rica.

Por Marjorie Espinal. Fotos: cortesía Andrea Belén.

Nos sentamos a conversar un viernes, en un cafecito de Escazú, no conocía a Andrea personalmente, pero sí sabía de su ideología de diseño nacional consciente, con un impacto positivo en todas las personas involucradas en el proceso de producción de las piezas que vende.

Esa tarde descubrí que la propietaria de las tiendas donde he comprado el 80% de mis kimonos, es una mujer cálida, dueña de un espíritu emprendedor que la ha llevado a reinventarse varias veces en su vida, una mujer de la industria de la moda nacional que todos deben conocer.

El nacimiento de una marca

A los 25 años Andrea decidió cambiar de rumbo profesional, dejando las Relaciones Internacionales para iniciar un proceso creativo que se llamaría etérea, y se convertiría en una marca pionera del comercio justo y el empoderamiento de las mujeres que la usan.

¿Cómo fue el inicio de etérea?
Desde que fundé etérea visualicé productos que comunicaran una estética y un estilo de vida consciente, en sus inicios usamos telas indígenas como una forma de visibilizar y dar valor a nuestras raíces. Fue un proceso autodidacta, descubrir cómo se diseña, cortaba la ropa que tenía para entender cómo se hacen los patrones… Realmente me comprometí, empecé con $2000, diez diseños de prendas, un diseño de zapatos y desde entonces vivo de este proyecto. En los inicios, iba a ferias los fines de semana, vendía $800 y con eso invertía para volver a producir para la semana siguiente. El crecimiento económico ha sido orgánico, paralelo a la evolución estética y conceptual de la marca, siempre con un pilar de consciencia y sostenibilidad.

¿Qué significa la sostenibilidad social en tu empresa?
Desde los inicios de mi proyecto, una de mis prioridades ha sido brindar a mi equipo una plataforma de crecimiento profesional y también personal, a través de capacitaciones de inteligencia emocional, comunicación consciente y otras herramientas de crecimiento personal. Nuestro enfoque de atención y cuido va proporcionalmente en dos direcciones, hacia adentro es decir nosotras mismas como equipo y hacia fuera -nuestros clientes y lo que les trasmitimos con nuestro trabajo.
En los últimos dos años hemos incluido también el aspecto ambiental, usando telas de poliéster reciclado en los bodysuits, también usamos algodones 100% naturales, con tintes artesanales, entre otras técnicas amigables con la naturaleza. La sostenibilidad es un concepto muy amplio y una visión a la cual vamos acercándonos conforme crecemos y profundizamos en todo su espectro.

¿En qué te inspiraste para desarrollar una marca que ha sido pionera?
Etérea fue el resultado de un proceso personal de autoconocimiento y expansión de mi consciencia. Incursioné en el mundo de la moda sin saber mucho de la industria, estando dentro me di cuenta de que es la segunda que más contamina el mundo, la que crea la mayor esclavitud moderna, es la industria más “bombardeante” y agresiva a nivel psicológico en toda la sociedad. La industria de la moda es la que te dice cómo tenés que lucir para “existir”, causando ansiedad, y depresión. Sin embargo, la capacidad de influencia en la moda también puede usarse para impactar positivamente nuestro medio ambiente, la sociedad y nuestro interior. Imaginemos una moda que nos empodere, que cuide el planeta, que cree empleos de dignos y de crecimiento para los involucrados.

¿Cómo fue el paso de buscar a otros diseñadores con los mismos valores y una estética parecida a la tuya, para que se unieran a la tienda Espacio?
Tenía una necesidad de comunidad, ser emprendedor puede ser un camino solitario. Además, tenía la necesidad de comercializar mis productos más allá de las ferias y fue ahí cuando fundé Espacio. Empezamos con diez diseñadores, la tienda estaba al lado de la galería de Klaus Steinmetz, ahora estamos en CC. Plaza del Río en San Rafael de Escazú; compartir el compromiso y visión de sostenibilidad es indispensable en todos nuestros miembros, actualmente somos 45 diseñadores.

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Hablemos de la fundación Dress Your Rights…
Paralelo al desarrollo de etérea y Espacio, uno de mis intereses prioritarios ha sido profundizar en mis estudios de crecimiento interior, desde hace 12 años he dedicado muchos de mis recursos en aprender y compartir estas herramientas. Sentí la necesidad de unir mis dos mundos, la moda y el bienestar personal, fue ahí donde nació Dress Your Rights.

La fundación Dress Your Rights se dedica a crear un impacto social sobre bienestar interior y consciencia ambiental de la mano de la moda y el diseño, usándolos como una herramienta de transformación social. Fundé esta ONG con Diana Trejos, una gran compañera de propósito, ella trabaja en proyectos de Impacto Social desde hace 15 años, dentro de la Junta Directiva están Silvia Arias, Pamela Carazo, Georgianela Carpio y Fernando Arias; trabajamos en comités en diferentes áreas: ambiente, proyectos sociales, internacionalización, entre otros.

¿Volviendo al tema de tus formaciones, cómo estás canalizando esa vocación?
Lo estoy haciendo bajo mi nombre personal, Andrea Belén, estoy empezando un blog para propiciar un estilo de vida consciente y tengo diferentes canales para hacerlo, uno son los retiros de transformación profunda involucrando cuerpo, mente y espíritu. Ofrezco un programa online, llamado Infinite Self, es un espacio de crecimiento y conexión interior con una duración de 3 meses, donde dirijo una clase online todos los lunes, se implementan nuevas metodologías y hábitos para crear una transformación y un upgrade en la vida de los participantes.

También está la opción del taller de un día: Creating Beauty from Within, el cual es una perfecta mini inmersión y conexión con nuestro interior, el próximo será que será el próximo sábado 6 de abril.

¿Cuáles serían tus consejos para una persona que ama la moda pero que tal vez no sabe muy bien cómo empezar a consumirla de manera más consciente, qué debemos buscar en las etiquetas y qué es lo más importante en los procesos de producción?
Todo empieza con cuestionarnos y observar. Preguntarnos quién hizo nuestra ropa, con qué intención se hizo, con qué materiales fue hecha. Hay algo muy importante y es que la ropa, como cualquier objeto, contiene una frecuencia, cada átomo es 1% partícula es decir materia y 99% es “vacío” es decir energía, cada objeto tangible está hecho de átomos, entonces eso quiere decir que lo que vemos y tocamos realmente es 1% de toda la información y códigos que tiene ese producto. Si realmente entendemos eso y sabemos que esa prenda fue manufacturada, tocada por un sistema y una serie de personas que están felices trabajando o están siendo explotadas, la prenda viene cargada de energía negativa o positiva y al final nosotros la usamos como nuestra segunda piel, absorbiendo y siendo partícipes de la historia y el impacto de cada prenda. Es indispensable que tengamos el entendimiento de este lado profundo de la moda, por nuestro planeta, por la humanidad y por nosotros mismos.

En cuanto a materiales, yo invito a que busquemos durabilidad para no tener que desechar y cambiar de ropa a menudo, ya que una de las problemáticas más grandes en esta industria es la cantidad de basura que produce en textiles. Buscar materiales naturales, orgánicos, o bien, poliéster reciclado son las opciones más amigables con el medio ambiente.

Cada día somos más los involucrados en este movimiento de consciencia, Costa Rica es un país pionero en el tema de sostenibilidad y ahora también nos empezamos a destacar como ejemplo internacional de una nueva moda, donde vestimos nuestros derechos, nuestros valores y nuestra esperanza.

Pueden conocer más del trabajo de Andrea en: Dress Your Rights y en su blog.