Es musa y artista a la vez, creadora de retiros que sanan el espíritu y rejuvenecen el cuerpo, la mexicana nos habla de su visión integral de salud.

Por Nikol Arroyo. Fotos: cortesía.

Mari Sierra se dedica a diseñar experiencias para el alma y el cuerpo. Su background multidisciplinario en danza contemporánea, yoga, chi-kung, terapias alternativas, arte y diseño, le han permitido tener una amplia visión para identificar necesidades de equilibrio y bienestar emocional de las personas y, a partir de una inspiración, crear retreats únicos, junto a colegas expertos en wellness.

“Creo que todos tenemos la capacidad de ser nuestros mismos sanadores. El cuerpo está hecho para funcionar en salud óptima. Lo que nosotros debemos de hacer es conocernos. Conocer cómo somos, qué nos brinda vida, qué nos nutre, cómo nos sentimos motivados, qué le da sentido a nuestra vida. Bienestar es entonces el camino de descubrimiento de estos cuestionamientos fundamentales, y el arte de invertir nuestra energía y enfoque en lo que nos da más vida, no solo a nosotros, sino a nuestro alrededor”, comparte Mari.

Cada programa diseñado para sus retreats está basado en procesos de introspección y auto conocimiento, vinculados a la re significación de la aceptación y el amor propio.

“Amor propio significa aceptarme como soy. El aceptarme requiere comprensión de que soy una mujer compleja, con muchas aristas. Como mujeres somos seres cíclicas, eso nos invita a estar curiosas en todo momento de los que somos y no somos, y con suavidad aceptar los cambios en nuestro carácter, nivel de energía y enfoque. El amor propio viene del reconocimiento de que somos seres espirituales viviendo una experiencia humana, por lo que honrar lo sagrado todos los días nos acerca al misterio de esta existencia”, comparte.

Integrando diversas disciplinas como el arte, la meditación, el yoga, la danza y las terapias holísticas, fundó la plataforma Sierra y Mar, desde donde imparte talleres que buscan liberar el potencial creativo y de auto sanación, con el propósito de vivir de forma positiva.

“Lo que une esta disciplinas es mi devoción por aprender de nuestro fascinante cuerpo humano. Para mí el arte, el baile, el yoga y la sanación son caminos paralelos por los que he intentado conocer esta experiencia humana. El yoga me dio los fundamentos para conectar la parte física con la energética. La sanación holística incorpora conocimiento ancestral, el uso de plantas medicinales, minerales y demás elementos naturales, para brindarnos ayuda para trabajar las emociones, los dolores heredados, y demás desconexiones. El arte pretende dar un paso más. El cuerpo se vuelve un vehículo para explorar la energía, la percepción, el misterio, y compartir esa búsqueda de forma visual, sonora, literaria o como experiencia”, nos explica.

Su programa más reciente, llamado VESSEL, fue de un mes de duración con un enfoque de salud de la mujer con aprendizaje online, y un retiro presencial en Malinalco, bellísimo pueblo caracterizado por la arquitectura ritual mexicana.

Se analizó la sangre de cada participante, creando un protocolo nutricional personalizado, con recomendaciones específicas de dieta, hábitos y suplementos. Además se les guió por un proceso de life-coaching para ayudarles a clarificar su propósito de vida.

Bajo este concepto, para lograr llevar una vida equilibrada, tanto interna como externamente, ella nos aconseja invocar no sólo la salud óptima, sino la belleza, la armonía y el propósito con valores.

“Conócete y cuídate a ti mismo. El aprender a tratar a tu cuerpo con el mayor cuidado y devoción, eleva tu frecuencia con alegría y pensamientos positivos, ligereza en tu carácter y verdad en tus palabras, vuélvete una persona que alumbra a los demás con tu presencia. Escucha con el corazón, habla con tu cuerpo y pon tu mente en servicio del bien común”, concluye.

IG:@marisierra_