Determinación y fortaleza para cumplir sus metas son las características que más nos inspiran de la costarricense Johanna Solano.

Por Nikol Arroyo. Fotos: cortesía y José María S. Benavides.

Johanna Solano es una exitosa triatleta, reina de belleza, modelo y presentadora costarricense, con una gran trayectoria profesional. Posee un título en la carrera de psicología, y ha participado en concursos de belleza desde los 17 años.

En el año 2011 fue coronada Miss Costa Rica, obteniendo el derecho a representar al país en la sexagésima edición de Miss Universo. Pero el verdadero y sorpresivo giro en la vida de Johanna fue empezar a participar en diversas carreras de ciclismo y triatlón, obteniendo el primer lugar en muchas de ellas, como IRONMAN 70.3 en México en el 2017, y en Vietnam en el año 2016. Johanna se caracteriza por su gran personalidad, carisma y actitud positiva, rasgos se reflejan en cada uno de los ámbitos en los que se ha desempeñado hasta el día de hoy.

Con esencia positiva y sensible, con un innegable espíritu luchador y competitivo, la ex reina de belleza sobrepasó cualquier etiqueta para alcanzar muchas sus metas, convirtiéndose en un referente de motivación.

Actualmente se dedica de lleno a las competencias deportivas, en las cuales ha destacado por obtener siempre buenas posiciones y haber ganado importantes competencias a nivel nacional e internacional.

“Siempre he sido fanática del deporte en general. Toda mi infancia y adolescencia me la pasé jugando fútbol. Luego en mi época en concursos de belleza pasé al gimnasio, y ahora llevo ya varios años de haber comenzado con el triatlón, y todo fue a raíz de un accidente que mi hermano tuvo en motocicleta. Él también fue siempre muy deportista, y aunque los médicos le dijeron que no podría volver a hacer cierto tipo de ejercicios, él decidió hacer un triatlón. A partir de ahí fui testigo de su esfuerzo, de la exigencia de este tipo de pruebas y de lo increíblemente campeona que es la gente que lo practica. Me enamoré de la disciplina y aquí sigo, 7 años después”, comparte Solano.

Sin duda alguna, el triatlón es un deporte que requiere de mucha fuerza y determinación tanto física como mental, conlleva mucho entrenamiento y automotivación constante para llegar a la meta final y aunque Johanna ejecuta con gracia cada competencia, sabe muy bien que sin disciplina no hubiera llegado tan lejos.

“Realmente la parte mental es la más importante. El cuerpo se acostumbra a todo, el entrenamiento y la disciplina hacen todo el trabajo, así que en esa parte sólo me dedico a seguir al pie de la letra las instrucciones de mis entrenadores. La parte mental es la que más nos cuesta. Un cuerpo fuerte puede ser derribado por una mente débil. Lo que me ha funcionado en este aspecto es aprender a disfrutar y agradecer lo que mi cuerpo es capaz de lograr, sin presiones. Cuando me siento más en paz y libre es cuando he obtenido mis mejores resultados”, nos confiesa.

IG: @johasolano