Si es un foodie amante de este platillo, siga nuestras recomendaciones y cree la combinación perfecta.

Life and Style

Este es uno de los platillos más versátiles y consentidos del mundo y es muy práctico de compartir en las reuniones en casa. Hablamos de la pizza.

Para crear una combinación perfecta para una cita, cambie la cerveza por un vino y siga, al pie de la letra, los tips de maridaje según los sabores más populares.

Pepperoni (Queso y pepperoni)
Vino: Aunque amamos el pepperoni, no hay nada mejor que algo que limpie su sabor grasoso. Por eso, nada mejor que un Prosecco, cuya efervescencia aligera las notas duras de la carne .

Cerveza:
Considere unas cuantas pilsner y tendrá el combo perfecto. La malta de esta cerveza crea el sabor perfecto para balancear la base de la pizza, y a la vez limpia los sabores salados y pesados del pepperoni.

Maridaje pizza
Hawaiiana (Queso, jamón y piña)
Vino: Si ya eligió una pizza con tanta riqueza de sabor, considere un Zinfandel o un Lambrusco complementarán el platillo.

Cerveza:
Su opción segura es una Doppelbock. La malta dulce le dará notas caramelizadas a la piña y a la vez resaltará el sabor del jamón. Tiene la cantidad justa de alcohol para competir con los sabores fuertes de los ingredientes principales de este platillo.

Queso Mozzarella
Vino: Un Dolcetto pasa desapercibido, sin embargo, es la opción perfecta para una cena casual. Sus taninos suaves y sabores afrutados crean la atmósfera ideal para disfrutar cualquier pizza con base de tomate.

Cerveza: El sabor clásico de una Pale Ale es fundamental para acompañarla. Ligera y concisa, pero con la amargura necesaria para destacar entre el queso.

Margarita (Queso mozzarella, albahaca y jitomate)
Vino: Esta pizza combina con un vino de cuerpo ligero o medio, por lo que un Pinot Grigio es ideal. Su sabor tiene la virtud de resaltar los sabores de los ingredientes del plato. Si no quiere vino blanco, un Sangiovese Rosé también funciona.

Cerveza:
Lo ideal es combinar con una que resalte los sabores del queso y la albahaca. Kölsch tiene las notas frutales perfectas para combinar con la dulzura del mozarella, pero también tiene ciertas tonalidades secas que maridan muy bien con la albahaca.