El uso del carbón activado es un tema trending pero aun muchos desconocen sus usos y propiedades. Este es un producto natural de origen vegetal, que proviene de la calcinación de una madera blanda, y cuya mayor propiedad es absorber químicos, gases, metales pesados, y desechos, por lo que se usa muchísimo como un desintoxicante.

Con fines medicinales y de cuidado personal, se distribuye en diversas presentaciones como pastillas, polvo y ¡hasta en helado! Gracias a sus componentes, el carbón activado protege órganos internos como el hígado, los riñones y las glándulas suprarrenales, retardando el envejecimiento de las células. Esta maravilla de la naturaleza ayuda también a nivelar el colesterol y los triglicéridos, cuando se ingiere directamente en polvo mezclado con agua.

Para una sonrisa radiante
Podemos pensar que es una locura querer blanquear nuestros dientes con un producto que más bien parece oscurecerlos, pero entre las grandes ventajas del carbón activado en polvo, combinado con pasta de dientes, es que genera una dentadura blanquísima en poco tiempo, lo recomendado es cepillarse los dientes con el carbón activado de 2 a 3 veces por semana.

Para la limpieza de la piel
Atreverse a usar un polvo o una mascarilla negra, puede que no sea lo más glamuroso al principio, pero sus resultados son muy beneficiosos. Se puede usar junto con aceites esenciales para limpieza facial o exfoliación corporal. Gracias a sus propiedades desintoxicantes, el carbón activado elimina todos los puntos negros, las espinillas y cualquier bacteria que tengamos en el cutis.

Estas mascarillas vienen en distintas versiones, desde líquidas, hasta en banditas. Un dato importante que se debe tomar en cuenta, es que duele al quitárselo pues el carbón se adhiere muy bien a la piel, pero aseguramos que valdrá la pena.

Redacción: Silenia Zúñiga. Fotos: stock