Suplementos, vitaminas y remedios para el sistema inmune hay muchos. Pero lo interesante es que la propia alimentación sea capaz de mantenernos fuerte. Les contamos qué no debería faltar en sus platos y qué deberían eliminar de su dieta.

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La relación entre nuestra dieta y nuestro sistema inmune está más que comprobada. “Una alimentación saludable es fundamental para tener un buen sistema de defensa, el sistema inmunitario”, dice Ana Molinos, más conocida como @anwella, coach de nutrición y bienestar. “Pero no solo la alimentación influye, dormir lo suficiente, controlar el estrés y hacer ejercicio físico moderado son factores igual de importantes”.

Como explica Molinos, “el funcionamiento del sistema inmune está influenciado por la ingesta de determinados nutrientes beneficiosos, como vitaminas, minerales y grasas omega-3, y de alimentos funcionales como las bacterias probióticas.” Según esta experta, “una dieta equilibrada,basada mayoritariamente en alimentos de origen vegetal poco procesados, así como un consumo de probióticos de forma regular, contribuyen a un buen funcionamiento de las defensas.”

Cuando la comida nos enferma

¿Puede una mala alimentación hacernos enfermar más? Como subraya Molinos, sí, “una mala alimentación junto con otros hábitos poco saludables puede hacernos enfermar”. “No solo obesidad y sobrepeso, se ha demostrado que la diabetes tipo II está muy relacionada con la dieta y, más concretamente, con el consumo excesivo de azúcares añadidos. La comida podría influir en un 45% de los casos de diabetes”.

Pero no sólo la diabetes, como apunta esta coach, “hay estudios que confirman que entre el 40 y el 55% de las enfermedades cardiovasculares están relacionadas con el consumo excesivo de grasas saturadas o de sal y con el bajo consumo de frutas, verduras y cereales sin refinar”.

Y hay más. “La caries dental, la hipertensión, el colesterol alto, la osteoporosis, la depresión, trastornos de la alimentación e incluso algunos tipos de cáncer también pueden atribuirse a una alimentación inadecuada, concretamente, entre el 30 y el 40% de algunos tipos de cáncer, como el de estómago y colon”, añade Molinos.

Alimentos que suben las defensas

Ana Molinos nos recomienda algunos alimentos o platos que nos ayudarán a subir las defensas.

Sopa de miso
La sopa de miso contiene sustancias probióticas que van a favorecer una buena flora bacteriana en los intestinos.

El ajo
Contiene sustancias antibacterianas que combaten gérmenes y toxinas. El ajo mejora la actividad de los glóbulos blancos y las células.

Vitaminas, minerales, fitoquímicos y calorías suficientes Ante la falta de nutrientes y/o calorías nuestro sistema inmune se resentirá. Por ello es recomendables una dieta rica en cereales, verduras, legumbres, y asegurarse de que la cantidad de calorías no es demasiado baja.

El agua
Nos permite eliminar las toxinas del organismo, como norma general sería recomendable tomar al día entre 6 y 8 vasos. Su consumo también va a depender del tiempo, de la actividad o ejercicio físico que realicemos, y del tipo de alimentos que tomemos.

Alimentos fermentados
Las bacterias vivas que contienen son una fuente de probióticos, que nos ayudan a potenciar el buen crecimiento de la flora bacteriana, produciendo efectos beneficiosos no sólo en el sistema digestivo, inmunitario y en el resto del organismo. En este grupo se encuentra el yogurt, el queso y nuevos productos que se están introduciendo en nuestra dieta como el kéfir, que es ideal para añadir a los batidos.

Alimentos ricos en vitaminas A, B y E
En los alimentos rojos, en los vegetales verdes y en otros productos, como la zanahoria y la calabaza, podemos encontrar la vitamina A, un componente que ayuda a mejorar la inmunidad de nuestra piel. En cambio la B (B1, B2, B5 Y B12), que sirve para aumentar nuestras defensas, está más presente en legumbres y cereales, además de en lácteos o en determinados pescados. La vitamina E la podemos encontrar en el aceite de oliva o en los frutos secos.

Cítricos
Frutas como el limón o la naranja, al igual que las verduras de hoja verde como las espinacas, son ricas en Vitamina C. Esta ayuda a aumentar y fortalecer las defensas, además de aliviar los síntomas, en el caso de que hayamos contraído un resfriado.

Jenjibre
Además de ayudar al sistema digestivo y circulatorio, el jengibre también combate virus y bacterias, ya que es rico en nutrientes como el potasio, la niaciana y la vitamina C, además de contar con propiedades expectorantes, antitusivas y antiinflamatorias, lo que nos puede ayudar a combatir varios de los síntomas del resfriado.

Como explica Molinos, “la mejor dieta es aquella que es equilibrada y que se combina con un estilo de vida saludable. Además, si introducimos ciertos alimentos de temporada (verduras y frutas) que conllevan un fortalecimiento de nuestras defensas, estaremos ayudando a nuestro sistema inmunológico a defenderse frente a los agentes externos que puedan debilitarlo.

Alimentos que bajan tus defensas

Si están demasiado presentes en tu día a día, estos alimentos pueden dañar seriamente tu sistema inmune. Nos los señala Molinos:

El azúcar
Sabemos por experimentos científicos que la ingestión de azúcar lleva a una reducción de la actividad del sistema inmune. El efecto puede durar varias horas en las cuales virus, bacterias y otros agentes patógenos pueden hacer de las suyas.

Alcohol
El consumo excesivo de alcohol lleva a una falta de nutrientes, impide que los glóbulos blancos se multipliquen y que los macrófagos realicen su actividad.

Alimentos a los que se sea alérgico o intolerante
Pueden ser alimentos con gluten, soja, frutos secos, lactosa. El consumo de alimentos a los que es alérgico obligan al sistema inmune a luchar contra el alérgeno, al pensar que es una sustancia extraña, restándole energía para combatir contra otros agentes como virus y bacterias.

Aditivos y conservantes químicos
Un ejemplo de este tipo de sustancias es el E-102 o tartrazina, un colorante alimentario que puede provocar reacciones alérgicas y que está relacionado con el síndrome de hiperactividad en niños.