Buscar un grupo de referencia adecuado no solo nos hace más feliz sino que también ayuda a alcanzar el éxito. Deténgase a pensar en su “grupo de referencia”, ese que forma la gente de su entorno, la familia, el trabajo, los amigos… Esos individuos a los que está expuesto habitualmente dan forma a quien usted es.

Como dice el emprendedor Ricardo Llamas Martínez, autor del libro Elígete a ti mismo y haz que funcione (2015), “las personas con las que pasamos más tiempo determinan las conversaciones que atraen nuestra atención […] Con el tiempo, empezamos a comer lo que comen, a hablar como hablan, leer lo que leen, pensar lo que piensan, ver lo que ven, tratar a la gente del mismo modo, incluso vestir igual que ellos. Lo gracioso es que normalmente ignoramos que nos parecemos tanto”.

¿Con quién pasa más tiempo? ¿Quiénes son las personas que más admira? Según estudios, los mismos individuos, teniendo los mismos antecedentes, oportunidades y capacidades, haciendo las cosas del modo correcto, dependían definitivamente de su “grupo de referencia”.

O lo que es lo mismo, que si no elige a las personas que lo animen e impulsen, que sean un aliciente en su vida, lo más seguro es que fracase.

¿Y qué hay que hacer entonces? Según el médico, emprendedor y conferenciante Sam Hazledine, “hay que elegir su propio grupo de referencia de forma consciente y no solo por proximidad. No es algo común, pero tampoco es complicado”.

Para ello, le explicamos cómo distinguir a la “gente tóxica”, aquellas personas que hay que mantener lo más lejos posible, y cómo invertir en aquellas otras que añaden valor a nuestra vida.

Esforzarse en buscar estas seis personas vale la pena

Que no le compliquen la vida, que sean personas positivas, que tengan iniciativa, asuman sus errores… Son cualidades que, en los otros, pueden multiplicar lo bueno de nosotros mismos.

“Hay que saber rodearse de gente motivada e inspiradora, hará que aumente nuestro bienestar emocional, se incremente nuestra capacidad de aprendizaje y vivamos un mayor crecimiento personal”, asegura Elena Cedillo, psicóloga clínica y cocreadora de People are not Resources.

1. Personas motivadas

Son comprometidas y activas. Se proponen objetivos, perseveran, son entusiastas y no se suelen dejar paralizar por los miedos. Son el espejo en el que deberían reflejarse quienes se castigan por cada error que cometen, pues las personas motivadas tienen presente que una equivocación es una experiencia de crecimiento y aprendizaje.

2. Personas inspiradoras

Han tomado las riendas de su vida, han cambiado lo que no querían o han mostrado una gran capacidad de superación respecto a circunstancias concretas. Tienen una constante actitud de perseverancia, y creen en sí mismas y en sus posibilidades. Las personas inspiradoras nos transmiten que no tenemos que dejar de luchar, que nunca es tarde para crear propósitos y perseguir objetivos.

3. Personas positivas

Nos ayudan a percibir el lado bueno de las cosas, a asumir riesgos, a conseguir una resolución satisfactoria de los problemas. Las personas positivas nos hacen creer en nuestras posibilidades, a responsabilizarnos de nuestra vida y a sonreír más. Y la sonrisa tiene un poder innegable.

4. Personas abiertas

Están razonablemente libres de prejuicios, y siempre se muestran dispuestas a escuchar diferentes criterios y opiniones, aunque no coincidan con sus puntos de vista. Empatizan más con los demás y no tienen tanto miedo al cambio. Aceptan mejor las críticas (y eso es muy importante porque su efecto es mucho más potente que el de los halagos) y viven más despreocupados por lo que otros piensen sobre ellos. Las personas abiertas nos aportarán mayor flexibilidad, nos enseñarán a ser más dialogantes, a aceptar mejor las críticas y a mantener un mayor equilibrio emocional.

5. Personas apasionadas

Viven con entusiasmo, disfrutan cada momento e invierten tiempo en lo que realmente les apasiona. Su alta motivación es un potente motor. Las personas apasionadas nos enseñan una gran lección: “si encuentras tu verdadera pasión, jamás va a faltar motivación”.

6. Personas agradecidas

Las personas solemos centrarnos más en los aspectos que no tenemos satisfechos en vez de colocar el foco en las cosas buenas que nos ocurren constantemente. Potenciar la gratitud o estar con personas agradecidas incrementará nuestro bienestar emocional, nos situará en nuestro presentey nos alejará de la queja inútil.

BUENA VIDA. Foto:Eddy Billard.