La edición 117 de la clásica de clásicas, la competencia París Roubaix se llevó a cabo este domingo en su tradicional recorrido entre Compiégne hasta el velódromo de Roubaix, pasando por el desgastante y peligroso adoquín.

Por Adry Meléndez.
IG: @Adrymelendez89

El pedalista belga se propuso hace varios años conseguir “los cinco monumentos”, cinco importantes competencias de las cuales ya tenía tres en su vitrina de trofeos Tour de: Lombardía (2009) y (2010) Flandes (2017), Lieja (2011) y pendientes Milán San Remo y París Roubaix.

Este año es la tercera ocasión en la que Gilbert lo intenta con la París Roubaix y aunque ha estado cerca, no había podido conquistar el cetro. Dicen que la tercera es la vencida, en esta ocasión la convicción por apoderarse de su cuarto monumento, lo llevaría a la perseguida victoria.

Su principal rival a vencer era el tres veces Campeón del Mundo Peter Sagan. Ambos protagonizaron una fuga con Yves Lampaert, Sep Vanmarcke, Wout Van Aert, Nils Politt, a falta de 50 kilómetros, iban haciendo un trabajo en grupo importante, tratando de sacarle tiempo importante al pelotón.

El primero en perder rueda fue Van Aert, quien tuvo un desperfecto mecánico, cambio de bici, caída y una sufrida competencia. Philippe y Politt empezaron a comandar la pequeña grupera donde desgastaron a Sagan, quien no logró seguir a rueda y así hicieron con Lampaert y Vanmarcke, para quedar solo ellos dos en la disputa por esa piedra de honor.

Entraron juntos al Velódromo de Roubaix que estaba completamente lleno de aficionados, primero marchaba Politt y a su rueda Gilbert que sacó sus dotes de sprinter para dejar en la última línea a su rival y dejarse su cuarto monumento en una París Roubaix que estuvo de infarto.

El pavé, las caídas y los desperfectos mecánicos por el maltrato en las bicicletas se hicieron presentes, pero la lucha por la piedra fue la inspiración para el espectáculo que realizaron los pedalistas, Gilbert logró el objetivo y como no hay quinto malo, que tengan cuidado en la Milán San Remo con este Belga que se propone cosas grandes, que no le tiene miedo a los retos, los pedales y los conquista.