¿Recuerda esa sensación que tuvo cuando logró alcanzar esa meta que había perseguido por tanto tiempo? Seguramente sintió una satisfacción inigualable. Haya sido grande, pequeño, cotidiano o extraordinario el reto al que se enfrentó, es un logro que consiguió hacer realidad. Sin embargo, ¿alguna vez se ha preguntado qué provoca este sentimiento?

Tras millones de años el cerebro humano evolucionó para promover la competencia como un mecanismo de supervivencia. La serotonina es el químico que hace que disfrutemos de la victoria y es la sustancia que provee la motivación necesaria para enfrentar el día a día y continuar con los retos.

De acuerdo con expertos neurocientíficos, como la Dra. Breunning del sitio especializado Psychology Today, los bajos niveles de este neurotransmisor están relacionados con la pasividad y la depresión.

La serotonina tiene varios efectos en nuestro organismo, pues la carencia de ésta puede causar mala memoria o mal humor, además de que se le vincula a síntomas como ansiedad, baja autoestima y dificultad para dormir.

A su vez, James McInstosh y la Dra. Debra Rose Wilson de Medical News Today, indican que para aumentar los niveles de este químico, una buena dieta y ejercicio son indispensables.

Actualmente no es obligatorio dejar el cuerpo en la cancha o correr un maratón para sentirse victorioso, pues es muy recomendado buscar el equilibrio entre el deporte y el entretenimiento y hacer caso del viejo refrán: “una mente sana en un cuerpo sano”.