Términos como “Apropiación Cultural” y “Préstamo Cultural” cada día se vuelven más frecuentes en publicaciones de noticias contra las grandes casa de moda, maquillaje o fragancias.

Por Esteban G Villanueva
@estebangvillanueva

Existe una delgada línea entre lo que se considera apropiación versus homenaje, o préstamo contra ofensa hacia ciertas culturas o grupos sociales. No obstante, los equipos de mercadeo de estas industrias parecen todavía no tener un agarre de la diferencia entre términos y la aplicación de estos, resultando una vez más en escándalos mediáticos contra las marcas.

El más reciente caso fue protagonizado por Dior en asociación con la campaña publicitaria de su nueva fragancia Sauvage, en donde se presentaba un personaje vestido con prendas tradicionalmente asociadas con la cultura nativo americana en una coreografía al ritmo de un tambor.

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La campaña, que únicamente estuvo disponible en línea por un breve tiempo antes de que los comentarios negativos y pésima reacción del público hicieran que Dior retirara la publicidad de sus redes y plataformas, despertó de nuevo la discusión respecto al uso de culturas ajenas a la propia en espacios comerciales, en este caso, literalmente como publicidad a la fragancia.

Ahora, este tema presenta el factor de tener muchas aristas y condiciones, lo que popularmente se conoce como mucha tela que cortar, las líneas son delgadas y un movimiento en falso puede repercutir en una ofensa o apropiación, sea intencional o no.

Es por eso que las corporaciones deben siempre ir más allá y ver con la más grande minuciosidad cualquier acción o comunicado que se vaya presentar en el nombre de la marca ya que más que sólo cuidar una reputación empresarial se trata de mantener y promover espacios de respeto e igualdad para todas las personas, independientemente de su cultura, preferencias o trasfondo.

Si bien son reprimibles las acciones de Dior, discusiones sociales como estas también han generado espacios de crecimiento para las marcas y sus corporativas en donde poco a poco la industria se va amoldando y aprendiendo mejor de su lugar y accionar dentro de la sociedad actual.

Estamos a un largo camino aún y se debería avanzar con más velocidad, no obstante, los ejemplos de Gucci contratando una dirección de Inclusión y Diversidad, o Chanel Beauty casteando a su primera modelo transgénero, indica que se está haciendo un avance y que como industria se puede aprender para mejorar.