Si está pensando comprar un nuevo televisor y aún habiendo visto varios análisis no te aclaras mucho sobre qué es importante tener en cuenta o no, aquí va una guía clara y directa para saber elegir el televisor ideal en función a su presupuesto.

Cómo elegir nuevo televisor: lo que realmente importa

Si se pone a buscar guías por internet acerca de qué debe tener en cuenta a la hora de comprar un nuevo televisor puede que se aclare o se llene de más dudas. Por eso, nuestra idea es simplificarlo todo y realmente darle las claves de aquello que importa y puede marcar diferencias. El resto son cuestiones personales que usted, mejor que nadie, podrá resolver.

Cuánto quiere gastar

Parece obvio, pero es lo primero que debe preguntarse. En función a su presupuesto le será más fácil elegir televisor. Si no lo hace, sino establece un máximo empezará a ver propuestas que le gustarán pero harán que los que sí están a su alcance parezcan inferiores en todos los aspectos.

Eso sí, si en la mayoría de productos de electrónica de consumo se suele decir que pagar un poco más puede alargar la vida útil del producto, aquí no es estrictamente igual. Los televisores tienen un tiempo de renovación superior a la mayoría de productos. Normalmente no cambiamos de televisor hasta que han pasado entre 5 y 10 años. Por tanto, invertir un poco más no es cuestión de que  dure más sino de disfrutar más durante ese tiempo.

Con esto no le decimos que pague más porque sí, sólo que si invierte un poco más puede llevarse un televisor con un mejor panel, conexiones o sonido entre otros aspectos. Así que téngalo en cuenta. Pero lo fundamental es que tenga claro cuánto quiere gastar como máximo.

Una cuestión de tamaños

El tamaño ideal de su nuevo televisor lo marca la habitación donde va a colocarlo y la distancia de visionado. Como la mayoría de pantallas actuales ya ofrece resolución 4K la distancia de visionado se ve reducida. Con tener metro y medio o dos metros ya es suficiente para plantar delante una pantalla de gran diagonal, entre 55 y 65 pulgadas perfectamente.

En la actualidad los modelos de 55″ se puede decir que son el estándar. Es más, a veces la diferencia de precios entre distintos tamaños de un mismo modelo hacen que sea el más atractivo porque su fabricación es más económica. Para nosotros sería el tamaño mínimo a considerar si quiere disfrutar de una experiencia satisfactoria, tanto con series como películas u otro tipo de contenidos. Y aunque pueda parecerle grande, si puede optar por modelos de 65″, adelante. Porque se acostumbra rápidamente a sus dimensiones y va a disfrutar mucho más.

Tecnología del panel: OLED o LED

Empezamos con los temas técnicos, ¿OLED o LED? Este será siempre el debate por excelencia a la hora de comprar un televisor. Los puristas del color te dirán que OLED sí o sí. Y es cierto, la calidad de un panel OLED está por encima de otras tecnologías a nivel de representación de color y profundidad de negros, pero no descarte las pantallas LED.

La tecnología LED ha mejorado de forma notable en los últimos años. Propuestas como las Q-LED de Samsung o Nanocell de LG han demostrado que a pesar de algunas debilidades en determinados aspectos, en otros son capaces de rendir mejor. Por ejemplo, en ambientes con mucha luz el nivel de brillo máximo de un panel LED puede llegar a ser superior a OLED y hacen que la visión del contenido mejore.

De todos modos, si bien es cierto que el nivel de contraste no es igual, hay que ser muy experto y sibarita de la imagen para apreciar diferencias notables si el panel LED es bueno. En El Output hemos probado pantallas LED que nos han gustado mucho y con precios para prácticamente cualquier bolsillo, como la televisión de Xiaomi o la de LG con tecnología Nanocell. Pero si a pesar de todo prefieres OLED, eche un vistazo a la Sony AG9.

Estándar de alto rango dinámico

La mayoría de paneles actuales ya dan soporte para contenido HDR o de alto rango dinámico. Aún así, hay diferencias respecto a qué estándares admiten o no y eso sí es importante. Lo ideal es que, apueste por el televisor que apueste, tenga soporte para HDR10+ y Dolby Vision. Tener HDR10 es lo normal y HLG está bien, pero son los otros los más usados por plataformas como Netflix, Prime Video, etc. Y por supuesto, también en juegos que dan soporte a dichas imágenes.

Si no lo tuviese y el resto de características le convencen, adelante. Pero tener soporte no sólo es una cuestión de poder ofrecer imágenes con más brillo. Eso incluso   le diríamos que es lo de menos, la verdadera importancia del alto rango dinámico está en la representación de color más amplia que elimina problemas de banding y otros problemas del estándar Rec.709 frente a Rec.2020.

¿4K u 8K?
La respuesta es fácil porque el 8K está reservado para pantallas de gama alta cuyo coste es elevado. Pero en el caso de que no tenga problemas económicos, es cuestión de decidir si realmente le interesa o no. Contenido nativo 8K no hay, los algoritmos de escalado de 4K a 8K funcionan bien pero aún así no es esta una característica que debería considerar como importante a la hora de comprar televisor nuevo.

Conexiones y conectividad

Ahora dos aspectos que van muy relacionados. El primero: las conexiones físicas. Aquí contar con varios puertos HDMI 2.0 0 2.1 mejor y USB 3.0 es importante. Con los primeros podrá optar a las ventajas que aporta el último estándar con tecnologías como la velocidad de cuadros variable, para un mejor refresco de cara a usar el televisor como pantalla para jugar a vídeojuegos. Con los segundos el poder cargar contenido UHD en local sin saltos ni tirones, además de poder grabar contenido con las funciones de grabación que se ofrecen.

Lógicamente, cuantas más conexiones HDMI y USB se tengan mejor, porque ya no sólo conectamos un único dispositivo o fuente de vídeo. Ahora es normal tener una o varias consolas, set top box y algún que otro dispositivos más. Ah, recuerde que al menos un HDMI debe ofrecer soporte HDMI ARC si va a colocar accesorios como barras de sonido, grabadores o reproductores BluRay, etc. También para el uso de set top box como la Nvidia Shield o similar y permitir el control y encendido del televisor desde el mando del dispositivo.

Respecto a la conectividad, conexión ethernet y WiFi es lo habitual. Tener Bluetooth ya no tanto en ciertas gamas pero a día de hoy resulta muy útil. Con la proliferación de los auriculares bluetooth, si tiene este tipo de conexión podrá conectarlos para escuchar la tele sin molestar a nadie a altar horas de la noche.

Todo lo que no resulta realmente importante en un televisor, pero sí interesa

Si a la hora de elegir entre un televisor u otro tiene en cuenta los puntos anteriores, ya será suficiente para elegir el modelo que más le conviene. El que cumpla o rinda mejor en cada uno de esos aspectos será la opción. Pero, ¿qué ocurre con el resto de características que también solemos considerar en los análisis? Pues bien, son factores que suman y ayudan a decidir en caso de empate.

Por ejemplo, el sonido es el 50% de la experiencia audiovisual pero pocos son los televisores que realmente ofrecen un buen sonido con sus altavoces integrados. Por tanto, si alguno en particular le convence más, apueste por él. Pero tenga en cuenta que a la mayoría debería colocarle una barra de sonido, sistema 2.1 o incluso 5.1 o 7.1 para tener una mejor calidad. Así que, téngalo en cuenta pero no se obsesione, porque con casi cualquier barra de sonido ya todo mejora más y la inversión es mínima.

Sobre el tema Smart TV más o menos lo mismo. LG y Samsung son claros referencias, pero resto de marcas está apostando cada vez más por Android TV. El sistema operativo de Google mejora y sus opciones a nivel de apps, usabilidad, etc., hacen que resulta una gran opción. Pero en el peor de los casos, si no le convence siempre podrá usar un set top box como los muchos que hay con Android TV, los Fire TV o el Apple TV. Y tiene una gran ventaja, si a nivel potencia se queda corto el televisor, con estos pequeños dispositivos siempre se garantiza la opción de actualizarlo y seguir teniendo una experiencia fluida sea cual sea la versión del sistema que se lance.

Y para acabar, está el tema del diseño, es lo primero que entra por los ojos y resulta llamativo. Pero como ocurre con el sonido, teniendo unos marcos delgados y que de más importancia a la imagen que a otra cosa bastará. Así que, sólo si es para desempeñar teéngalo en cuenta.

 

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