Hay muchos beauty tips que ya se utilizaban desde antes. Las marcas de belleza los han adoptado para crear productos con las mismas propiedades. El frío ha sido desde siempre muy importante dentro de la cosmética. Se usa para proporcionar brillo, reducir la hinchazón y mejorar la circulación sanguínea.

Los especialistas han creado el ice rolling para sustituir la técnica con hielo que usaban nuestras abuelas hace tiempo. Es muy parecido a los rodillos faciales de jade, la diferencia es que el interior se llena de agua o gel y se mete al congelador. De esta manera, se aplica la misma técnica del hielo en la cara pero tarda mucho más tiempo en derretirse. Además, no hace contacto directo, por lo que tiene la ventaja de que no causa dolor o quemaduras en la dermis.

Entre sus múltiples beneficios podemos mencionar:

Limpia los poros: las temperaturas bajas actúan como astringente reduciendo la grasa de la piel y minimiza la visibilidad de los poros.

Adiós a la inflamación: cuando se aplica frío, los vasos sanguíneos se contraen y evitan que la acumulación de sangre provoque hinchazón en la zona.

Acción rejuvenecedora: las bajas temperaturas mantienen la piel firme, dando un aspecto más joven.

Favorece la circulación: lleva la sangre a la superficie de la piel y hace que las células se regeneren más rápido.

Promueve el efecto glowy: con el efecto de generación veloz de las células, le aportará luz e hidratación a la dermis.

Se recomienda masajear con movimientos ascendentes de adentro hacia afuera pero no mantenerlo durante mucho tiempo en una misma área. Aplíquelo en la zona de ojos, pómulos, barbilla, frente y cuello.

También, puede rodarlo sobre una mascarilla o con su serum hidratante para que sus poros puedan absorber el producto todavía más. Úselo las veces que quiera, aunque para notar sus beneficios se recomienda añadirlos a la rutina de belleza diaria.