Presentamos ejemplos de pasos básicos que pueden dar las empresas para reducir su huella ambiental.

Por Arturo Pardo. Ilustración: Ana María Jiménez.

Cada vez es más común que la sostenibilidad se vea aplicada en los procesos, la misión y la visión de las empresas. Las buenas prácticas no solo inciden en la imagen que proyectan como negocio, sino que, a fin de cuentas, aportan en la diferenciación de cada una dentro de su industria.

“La diferenciación por medio de la sostenibilidad ambiental debería convertirse en un cambio de estrategia empresarial”, asegura Pablo Rojas, Director Ambiental de la Alianza Empresarial para el Desarrollo (AED).

Esta trabaja con empresas alineando el modelo de negocio con los objetivos sostenibles, así como en la parte social y económica. Rojas asegura que estas prácticas son apropiadas y factibles para negocios pequeños, así como para los más grandes. Según la cantidad y nivel de medidas tomadas, las empresas inclusive podrían optar por reconocimientos como Carbono neutralidad o ISO 14.001, así como galardones como Bandera Azul, un premio para las prácticas ambientales de las empresas.

¿Cuáles son algunas medidas que cualquier empresa debería llevar a cabo para ser más sostenibles? Aquí hacemos un repaso con empresas que ofrecen soluciones o predican con el ejemplo.

Eficiencia energética
Yuxta Energy: Paneles solares

Con más de 160 proyectos en el país, esta empresa le ayuda a otras a usar la alternativa de energía solar y, por ende, generar un ahorro energético y un ahorro en sus facturas.

“Los paneles solares son una opción que ha venido bajando en costo y se recupera la inversión en dos o tres años. Ahora además se cuenta con mejor tecnología, se instalan en un proceso que contamina muy poco, no es invasivo y tiene otros beneficios como reducción de la huella térmica, la temperatura y menor quema de combustible”, asegura David Carmona, Desarrollador de negocios de la empresa.

 Buenas prácticas integrales
Florex: Productos de limpieza
Florex es una empresa de productos de limpieza que se asegura de aplicar la sostenibilidad en cada uno de los pasos de su ciclo productivo. Ofrece productos como desinfectantes, detergentes y jabones de mano amigables con el ambiente, pero su ejemplo viene también a lo interno, con un servicio de recolección de reciclaje para sus clientes institucionales, una planta propia de tratamiento de aguas y tienen una “Eco Planta” donde usan 104 paneles solares.

“Desde las empresas podemos tener un impacto muy fuerte, tanto por medio de las gestiones propias y las buenas prácticas, como en el fomento del consumo responsable”, asegura Silvia Chaves, Presidenta de Florex.

 Decisiones amigables con el ambiente

Un par de casos de emprendedores que han cambiado las políticas ambientales de sus proyectos para transitar por la senda sostenible son True Basics y Good Food. La primera de ellas es una pequeña empresa dedicada a productos naturales de cuidado personal. Adriana Sáenz, la propietaria dice que todos los materiales que elije son reutilizables, compostables o biodegradables.

A la vez, si las empresas a las que les compra material, de alguna forma contaminan, entonces ella se asegura que tengan certificación por reforestación o compensación ambiental.

Sergio Leiva, propietario de la empresa de alimentación sana Good Food también utiliza procesos amigables con el ambiente, entre ellos los empaques. Leiva asegura que una empresa debe cambiar la forma de pensar y de ver el negocio. “Las ganancias van más allá del dinero, más bien deben pensar en qué nos beneficia a todos como sociedad”.

Algunas ideas para empezar en su empresa:

-Manejo efectivo de residuos

-Reducción por transporte

-Energía renovable y eficiencia energética

-Reducción del uso de papel

-Uso de recipientes y materia prima renovable y biodegradable

-Reducción de plásticos de un solo uso