El deporte profesional y federado está viviendo una época dorada debido a la creciente participación por parte de deportistas de todas las edades; bajo este contexto, los deportistas se enfrentan al reto de asimilar las obligaciones que asumen cuando se incorporan a una federación deportiva, situación que no ocurre con el deporte aficionado.

Por Mauricio Sánchez.

Estamos acostumbrados a conocer de forma general las reglas de los deportes más populares como el fútbol, para este deporte, tanto aficionados como deportistas, tienen una noción básica de las reglas que aplican en el ámbito local, como la regulación internacional de FIFA, el ente rector. En el caso de los deportes menos populares, el conocimiento de las reglas es mínimo y los deportistas se ven expuestos a ser sancionados por realizar conductas sin conocimiento de que se encuentran prohibidas a nivel reglamentario.

Tomemos el caso del ciclismo, deporte cuya popularidad va en aumento en Costa Rica. A nivel internacional el ciclismo está regulado por la UCI (Union Cycliste Internationale), a nivel regional, por la COPACI (Confederación Panamericana de Ciclismo) y a nivel nacional por la FECOCI (Federación Costarricense de Ciclismo); una vez que un ciclista decide federarse a nivel nacional, es decir asociarse a la FECOCI, para participar en las competiciones “oficiales”, automáticamente está aceptando que se le apliquen las reglas tanto de la COPACI, como de la UCI, esto debido a la estructura y organización mundial del deporte federado. Un elemento polémico en el ciclismo es el dopaje; muchos ciclistas desconocen que, a la hora de federarse, las reglas internacionales contra el dopaje establecidas por la UCI les son aplicables, aunque se encuentren compitiendo en el ámbito local.

Este desconocimiento es perjudicial para el desarrollo de una carrera profesional, ya que conlleva implícito un alto riesgo tanto a nivel deportivo, al poder verse expuesto a sanciones que les impida competir, como en el ámbito comercial, al perder contratos de patrocinio y de imagen debido a la exposición mediática que causa una sanción deportiva.

El consentimiento es la base de la autorregulación en los deportes donde los miembros aceptan explícitamente la autoridad de la Federación, sus reglas y el hecho de que cualquier disputa se resolverá de acuerdo a lo establecido en los reglamentos y el acuerdo de membresía a una Federación en particular.

Por esta razón, es sumamente importante estar informados y leer con detalle sobre las reglas y los formularios de las asociaciones y federaciones a las que pertenece, o a las que pretende afiliarse, ya que una vez firmados los contratos de asociación no se puede alegar desconocimiento de las normas y habrá que asumir las consecuencias de ese desconocimiento.

La recomendación es, entonces, asesorarse con un especialista previo a tomar la decisión de convertirse en un atleta federado y profesional, para así evitar posibles contingencias legales y comerciales y, potenciar así, el éxito de la carrera profesional de un deportista.

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