Hoy presenciamos ese momento de nostalgia que nunca pensamos que llegaría… ¡Vestir como lo hacia tu papá en los 90s!

Por Mariana Valle Mesen. Ilustración: Ana María Jiménez.

Sí, hablamos de los chunky sneakers, ese calzado que un día vimos como el epitome de lo uncool, desde ya hace unos tres años se sigue manteniendo como la pieza esencial de cualquier look que quiera promover -con algo de ironía- innovación, estilo y practicidad.

Vivimos una época de transformaciones constantes, a un ritmo fugaz en donde la novedad se esfuma al cabo de una semana y lo viejo (o vintage) hace raras apariciones. Este tipo de sneakers, que simplemente caen bajo la sombrilla de los “ugly shoes”, se remontan a los años dorados del deporte con modelos como los Air Monarch de Nike o las Disruptor de Fila.

 

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Por mucho tiempo, las marcas de deporte tuvieron estos modelos como favoritos y best sellers, pero ahora, quienes han reinado con esta tendencia son las casas más Premium y por supuesto, las de lujo. Ahora podríamos decir que en Italia hay un nuevo Renacimiento en la moda… Gucci, Prada y Fendi ahora abogan por el dad shoe, ¿quién lo diría? Los calzados de goma habían dejado de un momento a otro las pistas de atletismo por las grandes pasarelas –incluyendo el runway más grande del mundo: el Street style.

Después de varios años de apostar por tacones, loafers, y conjuntos minimalistas, vimos los primeros sneakers anchos que en realidad dieron el empujón a la tendencia: las Ozweego, de Adidas por Raf Simons (2013).

 

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Luego, le han seguido popularmente las Triple S de Balenciaga, las Yeezy Wave Runners o las Archlight de Louis Vuitton. La silueta ancha y ondulada de estas deportivas abrió camino a un diseño que se había dejado en el olvido y que, sin darnos cuenta, sería clave en la manera que nuestra vestimenta se comunica ante un clima político incierto y social en el que vivimos hoy.

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La regresión natural de este normcore trend da convencionalidad a lo “no fashion” y promueve el equilibrio entre la vanguardia y la funcionalidad. De manera que estos trainers pesados han resonado con la nueva demanda de los consumidores, una que, por ejemplo, busca eliminar líneas sartoriales de género.

Así, con la ayuda del athleisure, los chunky sneakers han creado sus propias políticas y reflejo cultural. Con su arquitectura de confort, los fashionistas (y consumidores) han dejado de fantasear con estéticas artificiales o rígidas, dejando ver a un individuo que de forma unisex luce más aterrizado y transparente, bajo este ciclo que vivimos de aceptación y en la que añoramos una adecuación integral.