Por años, San Pellegrino se ha posicionado como epifanía de lujo, calidad y alta gastronomía. En honor a su aniversario, decidimos hacer un viaje comenzando por los Alpes Italianos hasta bajar a la localidad de San Pellegrino Terme, para conocer la historia y origen del acompañante que no puede faltar en la mesa. 

Por Esteban G Villanueva @estebangvillanueva Fotos: Viviana Vieto.

San Pellegrino es una marca italiana de agua mineral con base en Bergamo, Lombardy, Italia. Por más de un siglo, la marca ha sido un miembro imperdible de las más exquisitas y trabajadas mesas y ha honrado las emociones que se experimentan de la mano de la experiencia culinaria. Su principal y más importante valor se encuentra en la mineralización y proceso de filtraje que tiene el agua.

El proceso comienza en un manto acuífero, a unos 400 metros bajo tierra de donde  brota agua y comienza la mineralización, gracias al contacto con piedra caliza y roca volcánica. Las nacientes se encuentran al pie de una montaña de dolomita, piedra que favorece la creación y balance de los minerales. Este proceso se da por más de dos mil pies, hasta que finaliza en un acuífero de donde San Pellegrino recoge sus aguas.  

Los procesos, el tiempo, y la manera de filtrado, hacen que San Pellegrino tenga un producto inigualable en el mercado. Su esencia premium y capacidad de maridaje  provienen de este tipo de mineralización, que requiere al menos treinta años, lo que les hace el indudable líder de la preciada categoría. 

Durante 120 años San Pellegrino ha llevado producto de calidad a la mesa, siendo el maridaje ideal de una alta gastronomía y el compañero de grandes momentos de celebración. Para conmemorar tal ocasión, la marca realizó un elegante rediseño a su clásica botella y creó una versión coleccionable para conmemorar la ocasión. 

Inspirado en el mundo de los más finos restaurantes y honrando los momentos compartidos por las personas revelaron la nueva presentación. Esta toma su forma de los diamantes, para un giro único, delicado y simplemente perfecto. 

Ileana Ruggeri, directora internacional de mercadeo para San Pellegrino comenta respecto a la botella: “Los diamantes, al igual que las memorias, son para siempre. Para San Pellegrino los mejores momentos son aquellos que traen a las personas alrededor de la mesa y estamos agradecidos de haber podido formar parte de estos momentos por 120 años”. 

De la mano con la botella de edición limitada, la marca también se encuentra celebrando eventos especiales a lo largo de todo el mundo y del año, desde los eventos más importantes de gastronomía, hasta celebraciones del mejor estilo de vida.

Recientemente, gracias a Alpiste, distribuidores oficiales de la marca para el país, pudimos disfrutar de una increíble velada en el restaurante Silvestre, en Barrio Amón. Junto al chef Santiago Fernández, experimentamos de primera mano la belleza de la nueva botella diamante. Los distribuidores han logrado posicionar a San Pellegrino como parte clave de la enogastronomía nacional y sedimentan su espacio en la mesa de la más fina culinaria. 

Gracias a San Pellegrino por estar en los mejores momentos, por siempre mantener la barra alta en calidad y prestigio y por ser el acompañante ideal hoy y para siempre. 

DSC_3466

DSC_3667

DSC_3666

_VV14446

DSC_3689

_VV14500

DSC_3683

DSC_3790

DSC_3781

DSC_3697

DSC_3735

DSC_3749