Wes Gordon crea una irresistible y moderna interpretación del drama en la presentación de su nueva colección de Otoño Invierno 2020 para Carolina Herrera. 

 

Hay algo naturalmente dramático y poderoso en las prendas con gran volumen y largas caídas. La manera en la que se mueve, la manera en la que la persona que lo lleva camina, como fluye (o no) con el viento es sinónimo de poder, de historia y de una energía única y etérea difícil de explicar.  Como las imágenes renacentistas de las diosas griegas o las comisiones de arte de las esposas de los dukes Wes Gordon tomó una vez más la inspiración dramática y poderosa para la creación de la nueva propuesta de la casa de moda. 

Exquisitos tejidos drapeados en doble pliegue replican los surcos de una columna y se presentan sin adornos para realzar su simplicidad. En esta temporada, la mujer Herrera es valiente y fabulosa, e impone su naturalidad y confianza adoptando una silueta dramática engañosamente simple. 

Formas y figuras precisas asumen una nueva importancia en esta colección con suntuosas capas interiores, creadas para ser tan vistas como las exteriores. De la misma manera, las siluetas deslumbran por su austera simplicidad, trabajadas con depuradas líneas y con asombrosas oleadas de estampados y mezcla de colores. 

Tonos como el de la cálida caléndula, las nectarinas suculentas, el ultramarino o el rosa intenso se atemperan con el verde jungla. Los materiales sorprenden por su atrevida combinación de colores: como la delicada seda floral fil coupé con llamativos toques en amarillo canario contrapuesto al negro, o el opulento jacquard que vibra y atrona combinando el rojo amapola con el rosa guinda. 

Definitivamente esta temporada es una fuerte para Herrera y el arquetipo que representa. Sedimentando su posición como aquella que gira cabezas y es dueña de miradas al entrar a una habitación determina tendencias para otoño e invierno 2020. Colores, volúmenes y movimientos es la ruta y Carolina Herrera es la guía por el camino.

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