El cuerpo envía señales, en forma de molestias, cuando algo no va bien y el origen de esos problemas podría estar en la dieta.

1. CANSANCIO

Esta es una de las principales consecuencias de una mala alimentación, y se debe a seguir una dieta desequilibrada. El déficit de hierro y vitaminas, en especial las del grupo B, son causas frecuentes.

Pero no solo la falta de ingesta agota: también el exceso. Cuando consumimos mucha más cantidad de grasa que la necesaria, cuesta digerir y nuestro cuerpo trabaja demasiado. Se debe apostar por frutas y verduras, de fácil digestión.

2. ACNÉ

Aunque durante muchos años se ha asociado el consumo de alimentos ricos en grasa con los brotes de granos, no existe evidencia científica que lo pruebe. Sí que hay estudios que apuntan a la leche, y se cree que se debe a la hormona IGF-1 presente en ella.

La principal causa es hormonal, pero los alimentos como la leche y los que contienen demasiados azúcares pueden favorecer su aparición. Los amantes del queso y el yogur tienen suerte pues las investigaciones los han excluido de la ecuación porque no fomentan estas erupciones cutáneas.

3. ESTREÑIMIENTO

La causa más frecuente de aparición es la falta de fibra en la dieta. Ésta se encuentra en la fruta, los frutos secos, la verdura y los granos de los cereales, en especial integrales. El consumo de agua suficiente también ayuda a regular el tránsito intestinal.

4. CABELLO QUEBRADIZO

Que el pelo se rompa con facilidad al peinarlo o que se caiga más de lo habitual suele indicar una falta de proteínas y hay una vitamina en concreto relacionada con la alopecia: la biotina. Su carencia debería preocupar, pues se encuentra en numerosos alimentos. Se puede conseguir en los productos integrales como quinoa, avena, trigo, centeno, cebada, en pescados, en la yema de los huevos y en la levadura de cerveza.

5. PIEL APAGADA

La dieta puede afectar a la coloración de la piel y a su nivel de hidratación. Debemos beber cantidad suficiente de agua para una hidratación adecuada y aumentar el consumo de alimentos con betacarotenos: zanahorias, albaricoques, pimientos y calabazas.

6. RESFRIADOS FRECUENTES

¡No es casualidad que nuestras mamás nos sirvieran jugo naranja cada mañana! Aunque no existe unanimidad sobre si la vitamina C previene la aparición de resfriados, es importante tomar las dosis adecuadas.

7. VIENTRE HINCHADO

Los motivos son amplios: los productos procesados, los refrescos carbónicos que contienen mucho gas y la cerveza se encuentran entre ellos. Esto es una acumulación de gas en el intestino grueso hincha el estómago.

También malos hábitos en la deglución, como comer deprisa o darse un atracón, provocan que se trague aire. También puede deberse a intolerancias como a la lactosa o al gluten, por lo que convendría una visita al médico si prescindiendo de los alimentos señalados la hinchazón persiste.

SMODA