Hay una premisa básica en cuanto a entrenamiento deportivo se refiere: las rutinas de cardio ayudan, y mucho, a conseguir mejores resultados en lo que a definición se refiere.

En nuestro entrenamiento, el cardio no solo es fundamental para vigilar aspectos básicos de la salud, como el ritmo cardíaco o la salud respiratoria, también es útil para ayudarte a quemar grasas y calorías rápidamente, con todos los beneficios que de ello se derivan.

Claro que no todos los ejercicios de cardio son igual de efectivos. Aparte de los tradicionales esfuerzos que conllevan el kickboxing o las rutinas cardio con peso corporal, hay muchas otras opciones para que pueda mantener su cuerpo a tono.

1. Busque otras opciones aparte de la cinta de correr
Solemos tener una rutina de cardio monótona porque tenemos una visión cerrada de los ejercicios que podemos hacer. La cinta caminadora, por ejemplo, se ha convertido en un comodín muy reiterativo para quienes no desean salir de su zona de confort. Sin embargo, correr no es el único método para elevar la intensidad de nuestra zona aeróbica.

Intente sustituir ocasionalmente este método por ejercicios con artefactos de peso ligeros como las kettlebells o pesas rusa y prueba hacer una rutina de entrenamiento de fuerza con una velocidad sostenida. Esto implica dividir la rutina cardio total en series intermedias de muy poco descanso (unos 30 segundos). Esto ayudará a impulsar su ritmo cardíaco y su metabolismo.

2. Detenerse, descansar y volver a empezar
Con seguridad ya ha oído acerca de los beneficios de las rutinas de intervalos de alta intensidad (HIIT). Muchos de ellos se pueden aplicar a las rutinas de cardio. Bien sea que utilices una cinta caminadora, una bicicleta o cualquier artefacto de resistencia, el truco para el cardio sigue siendo el mismo: darlo, descansar y luego volver a empezar.

3. Préstele más atención a las rutinas Tabata
A propósito de las rutinas de intervalos de alta intensidad, el programa Tabata es quizá uno de los más completos que puede hacer para mejorar una rutina cardio. Originalmente creadas para aplicarse en pequeños intervalos dispersos a lo largo de 4 minutos, las rutinas Tabata han ido evolucionando e integrándose con diversas disciplinas. No obstante, la base sigue siendo la misma: lapsos de 20 segundos de máximo esfuerzo con unos 10 segundos de reposo. Pocos métodos estimulan tan bien el cardio como este.

4. Combine  ejercicios
Combinando ejercicios de fuerza y cardio en una sola rutina, podría producir resultados en poco menos de ocho minutos por día, sin que le resulte necesario llevar un orden estricto para ello.

Un ejemplo recomendable de esto es la rutina Bootcamp de Barry, un tipo de entrenamiento militar que combina fuerza y ejercicios aeróbicos. Este ejercicio  promete resultados visibles en poco tiempo, poniendo a prueba su resistencia al afrontar una rutina cardio.

Otra idea para mejorar nuestra rutina cardio combinando diferentes elementos, puede ser hacer rutinas un poco más largas, pero realizando ejercicios menores con peso corporal en los descansos del entrenamiento cardio habitual.

5. Aumente la inclinación de la cinta de correr
Una vez que está montado en la cinta de caminar, añadir un poco de inclinación puede ayudarle a maximizar el esfuerzo, incorporando fuerza y resistencia.

Inclinar la cinta en un 5,5% hacia arriba hará que aumente la intensidad del ejercicio y desarrolle mayor fuerza en las piernas y el abdomen.

6.Suelta la barra de la cinta de correr
Pocas cosas suelen sabotear tanto un ejercicio de cardio como la costumbre de sujetar las barras de las máquinas de cardio, especialmente de las cintas de correr.

Esta práctica tan reiterativa evita que consuma oxígeno y que haga mayor esfuerzo, lo cual no es, en absoluto, lo que se busca en una rutina cardio óptima. Por lo tanto, siempre que no exista el riesgo de perder el equilibrio, trate de no agarrar las asas de tu cinta de correr.