Mantener una amistad es una tarea que muchas personas pasan por alto, por eso no está de más recordar que el cariño genuino se demuestra con acciones y en el caso de una amistad verdadera,  a través de pequeños actos del día a día.

La amistad se trata de un vínculo emocional y afectivo que debe ser alimentado desde sus dos extremos y que, si no se cuida, con el tiempo se marchita. Desafortunadamente, no todos lo ven así y dan por un hecho que siempre contarán con la amistad de quienes hoy ríen con sus bromas, comparten los momentos especiales y prestan su ayuda cuando resulta necesario.

Cuando se dan cuenta de que el tiempo ha desgastado este vínculo, ya es demasiado tarde, y sus intentos por reconstruir esa unión parecen fruto del interés y del oportunismo.

Teniendo en cuenta esto… ¿qué podemos hacer? A continuación repasaremos varios consejos para mantener una amistad.

1. Dedique tiempo periódicamente a esa persona
Pase lo que pase, una amistad se basa en  compartir experiencias con esa persona. Si van pasando los meses y no se han visto o hablado,  por mucho que se tenga un buen recuerdo de ese amigo o amiga, llegue un punto en el que se deja de contar con su amistad.

2. Acuérdese de las fechas simbólicas
Este es otro de esos ejemplos de que con poco se puede obtener un impacto emocional. Recordar hablarle a los amigos para su cumpleaños y Navidad, es lo esperado, pero recordar una fecha significativa, especialmente si tiene que ver con una vivencia compartida, muestra a las claras que para nosotros esa persona es importante.

3. Ofrezca su su ayuda
Si sabe que la otra persona está pasando por un mal momento, no busque cualquier excusa para alejarse. Hay quienes intentan evitar este tipo de situaciones simplemente porque no saben cómo afrontarlas pero, en cualquier caso, salir de la zona de confort es recomendable y estar presente para dar una mano es fundamental para mantener una amistad verdadera.

4. La importancia del humor
Definitivamente con los amigos el humor tiene mucho valor. Y a la hora de contar los problemas, la risa ayuda a sobrellevarlos y tal vez ver que las cosas no son tan graves. Los diálogos basados en este sentido del humor genuino se conviertan en un espacio seguro sin miedo a ser juzgado.

psicologiaymente.com